Libro
Presentado en la 25ª Feria Internacional del Libro de Guadalajara 2011.

martes, 25 de febrero de 2014

PRIORIDADES

PRIORIDADES






Ya solo faltaba un día para el tan anhelado viaje, Paul llevaba algunos años sin ver a sus padres que vivían en Colombia, Igualmente su esposa Karol quien solo los había conocido pocos días antes de su boda y este sería su primer viaje largo en familia en donde se integraría completamente con la cultura de Paul, además, sería la primera vez que la pequeña Valentina iría, pues aunque había nacido en México todavía no conocía la tierra de su padre. El negocio que Paul y Karol compartían profesionalmente había rendido sus primeros frutos y ambos ya habían acordado que a la primera oportunidad se darían unas vacaciones a Colombia, de hecho ya habían hablado sobre los lugares que visitarían una vez que pusieran pie en el país. Así que en una semana deberían tener todo listo para viajar: Hacer las reservaciones de avión, comprar uno que otro souvenir, empacar las maletas y comprar los presentes para la familia. Como es bien sabido, en la antesala de un viaje como en otras situaciones siempre surgen prioridades a tener en cuenta y que ocupan casi todo el tiempo de los viajeros y en ellos no era la excepción. Todos estaban felices, no veían la hora de que se llegara el día y poder compartir la agradable experiencia que les depararían las casi tres semanas en tierras lejanas en donde -sin lugar a dudas- la pasarían de maravilla.
El día antes del viaje decidieron desplazarse a la ciudad para comprar algunas prendas que les serviría para reforzar el guardarropa que llevarían esta ves y de paso darse unos pequeños gustos; a la ciudad fueron además, los padres y el hermano de Karol que también estaban emocionados y nerviosos por el que sería el primer viaje de la "niña" sin ellos, en la única compañía de su esposo e hija. Esa tarde visitaron algunos almacenes de ropa, tenis, adornos, accesorios de belleza y obviamente un buen restaurante para comer y celebrar de paso el triunfo que la pareja estaba viviendo por aquellos días. 
Ya eran casi las cuatro de la tarde y no era suficiente para la pareja lo que habían comprado sino que pasaban de tienda en tienda buscando infinidad de estilos, colores y precios. Todos estaban cansados y exhaustos de tanto caminar y de resistir el calor que ese día azotó a la ciudad; la tienda en donde estaban era muy grande y prestigiosa y contaba con un gran catalogo de servicios que lo hacían lugar adecuado y concurrido para todo aquel comprador amante de la buena calidad, la pareja corría y los padres de Karol detrás de ellos, miraban aquí, miraban allá, se probaban prendas y modelaban entre sí, Valentina no decía nada y tan solo se limitaba a observar a los "adultos". En el primer descuido no percibieron la ausencia de la pequeña quien desapareció sin dejar rastro en cuestión de segundos y tan pronto notaron ya no estaba se acabó aquella magia con la que habían salido desde temprano en la mañana; los cinco corrían en todas las direcciones buscando a la niña entre los anaqueles y largas filas de ropa, ella simplemente no estaba y mediante los segundos iban pasando la desesperación se apoderó de todos quienes ya pensaban lo peor. Todas las personas dentro del almacén buscaban a Valentina pero nadie la hallaba, sus padres gritaban su nombre como locos y todas las personas allí adentro miraban a la pareja y algunos de ellos se sumaron en su búsqueda, pero no estaba por ningún lado; no podía ir muy lejos por sí sola pues aún no cumplía sus tres años así que, si había desaparecido la explicación era que alguien se la había llevado aprovechando la oportunidad. Los vigilantes, las trabajadoras y unas señoras se ubicaron en las salidas que tenía la tienda para impedir que la nena saliera o la sacaran. Paul y Karol estaban completamente pálidos y no entendían aún la magnitud de su descuido y rogaban a Dios de ver nuevamente a su pequeña.
Una voz dentro del vestier de mujeres alerta a los padres de que hay una niña con las características de Valentina subida en la banca como si jugara a las escondidas, inmediatamente Karol entra y efectivamente era la nena quien se asusta al ver a su madre desesperada, todos lloraron al momento de verla y a pesar de  que solo fueron unos pocos minutos los que ella estuvo desaparecida parecieron eternos, suficientes para que la pareja supiera cuáles eran realmente sus prioridades...

-Nadie me hacía caso- dijo Valentina un rato después y de regreso a casa...

Después de aquella experiencia Valentina empezó a ser el centro de todo. 

Hector Ruiz-Ospina
Derechos reservados


2 comentarios:

  1. Interesante historia para refleccionar a que cosas les damos mas importancia...

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  2. Simplemente damos prioridad a vanidades, dejando de lado la importancia que es la familia y sobretodo un ser humano.
    La vida es sólo momentos, está en nosotros cómo VIvirlos. Inteligente escrito.. Gracias!!.

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