Libro
Presentado en la 25ª Feria Internacional del Libro de Guadalajara 2011.

viernes, 28 de marzo de 2014

ARRANCAME EL ALIENTO

ARRANCAME EL ALIENTO




...¿Te acuerdas pequeña?, yo queriéndote besar y tu rehusando aceptar lo que ya sentías, ¿cuántas miradas cruzadas, cuántos pensamientos en sincronía, cuánto amor? me mirabas con tanta fuerza que a pesar de tus intentos fallidos por no demostrarme lo que despertaba en ti, sentía ese fuego que traspasaba mis entrañas y convulsionaba mi razón. Pasabas detrás de mi y sentía como mi cuerpo te atraía, te detenías y absorbías mi aroma, yo en cambio, sacudía mis problemas y tenía siempre la mejor sonrisa para ti, deseaba que te sintieras segura a mi lado y que mi espacio ocupara un lugar en tu cabeza, una idea...tan solo una de tus ideas en la que yo formara parte y así abrazar la inmortalidad, para hacer brillar tu mirada...
Temblamos aquel día en el que ambos nos besamos, te sentía más liviana, me abriste la puerta y poco a poco fuimos habitando nuestras almas, nuestro espíritu y caminamos de la mano por el sendero que escribía nuestra historia. Nuestro amor crecía cada día más y nada nos importaba; ese día en el restaurante después de aquella cena cuando tu escogiste el vino tinto, pediste al hombre del piano que tocara nuestra melodía mientras ambos huíamos por el pasillo hacia el baño, allí, tu sudor se mezclaba con mi piel mientras te hacía mía, te levanté sobre mi cintura y tu espalda contra la pared, el espejo nos acusaba mientras tu y yo hacíamos el amor como dos locos...
Siempre existió complicidad para nuestros maravillosos momentos y a pesar de todo el tiempo que llevábamos juntos, siempre existió nuestra magia, la que solo surgía en comunión de nuestros deseos y en conspiración de nuestra propia cordura.
Aquel paseo en bus durante el invierno aún lo recuerdo, tu llevabas aquel vestido largo con sandalias entrelazadas y tus uñas pintadas de rojo que hacían ver tus pies eroticamente sensuales. Muchos decidieron ir a París esa noche de lluvia, ya no había espacio y aún así desde el último asiento donde estábamos, metí mi mano bajo tu falda sin que nadie me notara y tu te aferraste de mi brazo, nos miramos y supimos que teníamos que continuar, tus ojos iluminaban aquella noche y mientras los demás pensaban en infinidad de problemas, ideas o simplemente contaban las calles antes de llegar a su destino, yo, en cambio, me disputaba aquel lugar entre tus piernas y tu cabeza junto a la mía me ligaba a tu respiración acelerada, tus labios se entre abrían como muestra de deseo indomable...detuvimos el autobús y fuimos corriendo bajo la lluvia a buscar un lugar en una de tantas callejuelas estrechas y solitarias para dar rienda suelta a nuestra lujuria; nada más importaba, París estaría allí esperándonos por siempre.
El tiempo nos devoró, estuvimos aquí y allá, aprendimos de la vida todos estos años pero ahora el médico me dice que ya no recuerdas nada, que es parte de la misma enfermedad que padeces por la edad...no lo creo porque se que nuestra unión retumbará en la eternidad. Yo solo quiero que sepas que nada ha sido más feliz que desde el día en que quisiste hacerme parte de tu felicidad.

Hector Ruiz-Ospina
Derechos reservados 

martes, 25 de marzo de 2014

DONDE MORAN LOS DEMONIOS I

DONDE MORAN LOS DEMONIOS
I




Robert y su familia estaban felices y no lo ocultaban, y era de esperarse ya que después de tantos años de esfuerzo, trabajo y ahorro por fin pudieron comprar una casa, un nuevo lugar en donde ambos verían crecer a sus dos pequeños hijos y continuarían con sus vidas lejos de la ciudad y del ruido.
Por mucho tiempo vivieron en casa de los papás de Robert y cuando nació su segundo hijo -Michael- decidieron rentar un espacio para todos, teniendo que mudarse constantemente debido a los viajes que obligaban a Robert a ausentarse por días e incluso semanas. La pareja ya antes habían platicado sobre la posibilidad de comprar una propiedad a las afueras de Greenbow, Alabama donde se dedicarían de lleno a la crianza y futuro de los nuevos integrantes de la familia y donde el padre ya no tendría que ausentarse sino que adaptaría la propiedad como una granja y de allí obtendría los recursos necesarios para mantenerse; es por esto que ahorraron todo lo que pudieron para hacer su sueño realidad y justo ese día su sacrificio estaba rindiendo los frutos de su dedicación.
La propiedad era antigua y no contaba con vecinos cercanos, eran necesarias unas reparaciones en su interior y fachada y acondicionarla para poder vivir. La casa había sido construida poco después de la segunda mitad del siglo XIX y los dueños posteriores habían ido y venido sin dejar registro alguno; al momento de acudir a ver la gran oferta que les hacían por la casa, Robert y Marie no dudaron en aceptar la propuesta hecha por el agente vendedor y desde ese mismo instante planearon lo que harían antes de mudarse para que a finales de ese Septiembre ya estuviera lista y poder habitarla junto con los niños, una vez instalados continuarían con los demás detalles de decoración y renovación de la fachada.
Robert pasó unos cuantos días en la casa habilitando las tuberías de agua, gas y revisando las conexiones eléctricas, inexplicablemente en el interior de la casa se sentía frío aún con el día soleado, esto no lo preocupó en lo más mínimo y pensó que tal vez la calefacción estaba obstruida y no permitía el paso del aire, acondicionó los cuartos para los niños en el segundo piso y la alcoba donde estaría él y su esposa y que contaba con una vista amplia al exterior. El cobertizo estaba a unos pasos de la casa y allí no había mucho por hacer, tan solo acomodar unas viejas herramientas tiradas en el piso y cortar la maleza que había crecido en la entrada, unas cuantas monturas para caballo colgadas y herraduras esparcidas en el piso, antes de salir siente una especie de susurro que llegó a su oído izquierdo y una brisa suave hizo que sus cabellos se ondularan levemente, al voltearse se percata de que no había nadie y no le da importancia a lo sucedido. Ya era viernes y al siguiente día pasarían su primera noche en su nueva casa, él estaba seguro de que nada era más importante en ese momento y que allí realizaría sus sueños completamente.
Temprano en la mañana empiezan a descargar las cosas y lo niños, quienes ya contaban 6 y 5 años respectivamente, correteaban afuera sin parar; era tanta la euforia que tenían que no les importaba el hecho de que sus padres les dijeran que se tranquilizaran, poco después de entrar en la casa subieron las escaleras disputándose el cuarto que le iba a tocar a cada uno. Alex -el mayor- escogió el cuarto contiguo a sus padres y el más joven le tocó el del extremo izquierdo también junto al de sus papás; aún todo estaba desordenado y Robert decide armar las camas de los niños para que pudieran dormir esa noche mientras Marie comenzaba a destapar las cajas y acomodaba lo demás, primeramente en la cocina y posteriormente ambos acordaron la posición de los muebles y demás armarios en la sala hasta entrada la noche y que el cansancio los derribara en la alfombra junto a la chimenea. Los niños, por su parte, se durmieron en el cuarto de Alex  y antes de la media noche ya todos dormían plácidamente.
El ruido como de carruajes halados por caballos hacen que el hijo mayor despierte y se levante de la cama, se acerca a la ventana y ve a través de ella pero no hay nada, frota sus ojos con sus manos y mira otra vez, ahora ya logró ver a dos personas con extrañas vestimentas que le miran desde abajo y lucen pálidas, al verlos sintió miedo y se escondió detrás de las cortinas, pasaron unos segundos y aún temblando decidió asomarse una vez más y ya no estaban, habían desaparecido o tal vez había sido creado por su imaginación. De regreso a su cama, se da cuenta que su hermano duerme profundamente y él decide volver a las cobijas pero al momento de taparse, un fuerte jalón lo destapa y la sábana sale volando hasta la pared,  el rostro de una mujer vieja y cadavérica le grita como regañándolo a unos pasos de su cama...  

-MAMA!!!-...


Hector Ruiz-Ospina
Derechos reservados


sábado, 22 de marzo de 2014

SE ESCAPA MI PIEL

SE ESCAPA MI PIEL







La noche acompaña mis pretensiones y me lleva a ella una vez más. Ni siquiera sé de donde viene; tan solo sé que, se esfuma con la niebla de la mañana. Ella es perfecta ambrosía. Mi cuerpo sucumbe ante su poder, liberando mis limitaciones de mortal; llevándome al lugar en donde habitan las hadas. Vuelve; vuelve una vez más y ayúdame a huir de este mundo en el cual vivo sin ti.
No sé cuántos días he estado varado en este lugar, no recuerdo el tiempo que ha transcurrido; estuve intentando salir pero no pude, todos los lugares que recorrí en esta selva me llevaban siempre al mismo sitio: a ese gran árbol, en medio del bosque, junto a la cascada; entre la bruma y el sonido de las aves. Nunca más he visto el sol pero, tampoco he sentido frío. 
Una noche ella llegó hasta mí; nació de entre las plantas, tal vez fue creada de la fina textura del susurro de los dioses para fundirse con mi alma en el lapso infinito de la eternidad; su cuerpo desnudo se acercó a mí, trayendo consigo el sentido más poderoso que erizo mi piel antes de tocarla; sus labios, mojaron los míos y succionaron todo mi aire entregándome a ella como el día se entrega a la noche. Su lengua, jugaba con la mía y su dulzura, era el néctar que emanaba de su pureza. Nuestros cuerpos se juntaron formando uno solo; mis manos se entrelazaban con las suyas y sentía el palpitar de su corazón dentro del mío. La hierba cálida nos envolvía mientras ella me hacía suyo; nuestros cuerpos danzaban como las olas del mar: indomables, pretenciosas; buscando siempre el destino que fuera pero, que les permitiera solo ser. Mi lengua; recorría su cuerpo delicado y perfecto, mientras sus ojos de fuego penetraban bien adentro de mí, robando mis pensamientos y convirtiéndolos en ella; en aquel momento juntos, nada más. Sus manos, acariciaban mi cuerpo y al cerrar los, ojos era transportado a un mundo donde ella era la esencia de la vida, y cada roce de sus dedos me producían la mejor satisfacción inefable. 
El tiempo se detenía en aquel lugar; nada más que tú y yo existíamos. Tu cuerpo olía a sándalo, abarcando todo el lugar como mágico ritual. Mordías mi cuello sutilmente, mientras yo entraba en ti; poseía tu existencia y tú la mía. Tu respiración penetraba mis oídos y se anidaba en mi cerebro, mientras tus manos alcanzaban mi cintura para hundirme en tu lujuria.
Se escapa mi piel y no deseo detenerla; quiero ser el dueño de tu olor y perderme por completo en tu misticismo. Dame vida después de esta vida y continúa haciéndome sentir mucho más allá de mi mortalidad; arráncame la vida y hazme renacer en tu universo. Ven, ya estoy listo para caminar de tu mano, recorramos juntos el viaje hacia la eternidad...

John ha estado en coma por los últimos dos años. Después del accidente que sufrió escalando la montaña; su familia ha esperado verlo despertar pero, nada ha sucedido y su vida está detenida desde aquel entonces. En ocasiones, pareciera que en su cara se dibuja una sonrisa y hasta se le ha visto una extraña exhalación de aire frío proveniente de su boca. Hoy, ha sido un día especial para todos; por fin, John podrá descansar.

Al final del día una sonrisa, ciertamente, apareció en su rostro; inexplicablemente, un intenso olor a sándalo inundó la habitación del hospital. Su madre lloró de felicidad y John, emprendió su camino.


Hector Ruiz-Ospina
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viernes, 21 de marzo de 2014

VISITANTE (Wa´lel)

VISITANTE
(Wa´lel)




...Llevaba algún tiempo planeando visitar este planeta, el único de este sistema que me llamaba la atención por su aspecto y condición; en mis días de preparación poco antes de mi creación material mantuve un estrecho interés con las múltiples entidades que forman parte de los muchos universos materiales -distantes para algunos, cercanos para otros- y que, a su vez, se co relacionan en otros muchos diferentes aspectos de tipo espiritual. Existen muchos otros habitantes de mi planeta que ya han viajado a la tierra, pero solo aquellos con una maduración espiritual por encima de mi, saben la manera en que las leyes rigen dicho espacio en el universo y cuales son sus limitaciones, además de su inteligencia y evolución espiritual. 
Mi nave tardó unas cuantas pulsaciones electromagnéticas para recorrer el espacio que nos separaba hasta su línea estratosférica y desde allí la misma atracción del planeta me ingresó a su atmósfera sin mayores cambios, a partir de allí empecé a sentir algunos efectos en mi cuerpo: por momentos se tornaba más pesado y sentía presión sobre mi cabeza, la luminosidad del astro incandescente no me permitía ver claramente hasta que adapté mi visión y logré un equilibrio visual que me permitió ver el colorido de aquella inmensa porción de terreno azul que se movía constantemente y que no mostraba señal alguna de los habitantes del planeta, pero minutos después pude observar unas extrañas construcciones que se erigían en terrenos sólidos más allá de la superficie azul. Pude acercarme un poco, pues en mi planeta me dijeron que mi nave no sería perceptible y que podría elegir libremente el lugar en el que comenzaría mi contacto con los habitantes y hasta mi regreso, también sabía que el tiempo y el espacio en este lugar son cíclicos y por ende transcurre más lento que de donde vengo; mi cuerpo sería adaptado al de ellos  mismos permitiéndome interactuar sin ser detectado pero debiendo regresar a la nave cada "softa" (periodos de alrededor 12 horas terrícolas) para liberarme de impurezas y mantener mi condición intacta sin sufrir alteraciones.
Tan pronto como bajé de mi nave y pude dar mis primeros pasos sentí como el aire quemaba mi nariz y empecé a estornudar, el nivel de toxicidad era elevado y tuve que acomodar un dispositivo en mis fosas nasales para mantener en apnea usando otro tipo de oxigenación cardio pulmonar y que este no me ocasionara problemas debido a la gravedad del planeta. No sabía comunicarme con ellos así que no usaría ningún tipo de lenguaje ni señales sensoriales para el contacto, solo recorrería algunos lugares y vería como los habitantes evolucionaban en su vida material y espiritual...
Ví que los hombres fingen ser felices y mantienen un falso propósito en torno a su verdad, por primera vez conocí el odio entre seres de la misma naturaleza y la opresión de aquellos quienes creen tener poder. Pasé cerca de un lugar donde la gente comía en mesas elegantes y lucían satisfechos, afuera habían más personas quienes miraban a través de la ventana como si quisieran algo de aquella mesa y les fuera negado. Vi los niños que jugaban en lugares llenos de hierba y en otros lugares otros morían en medio de moscas e inmundicia, no entendía porqué pasaba esto. Llegué hasta un lugar muy grande y muchas personas transitaban de un lado a otro, en los edificios y en muchos otros lugares ofrecían muchísimas cosas y en las esquinas habían imágenes invitando a la gente a obtener determinados productos, por primera vez supe que en este planeta lo más importante era algo llamado "dinero" y que la imagen impresa era el significado de todo aquello a lo que podías acceder. Este planeta ya no me estaba gustando.
Hombres y mujeres, todos viviendo entre mentiras y vistiendo su indecencia, perfumando sus errores y olvidándose de su origen espiritual; otros tantos se aglomeraban ante la presencia de distintas personas quienes les ofrecían métodos de salvación y muchos de ellos eran sometidos, vestían túnicas largas coloridas y barba. Unos extraños artefactos que producían un intenso ruido eran usados para matarse entre sí aún sin conocerse, la maldad rodeaba la mente de la gente y nadie se detenía a ver lo hermoso de su planeta. 
Miles de personas morían en lugares repletos de enfermos y la ignorancia de otros repercutía en el destino plantado de otros, la mano implacable del hombre destruía al mismo hombre. Eso que era llamado "inteligencia" no era más que el arma más letal en contra de la humanidad...por primera vez en mi vida sentí dolor, tristeza, no quería estar más allí. De donde vengo no existe ni el agua ni el cielo azul, pero definitivamente quiero estar allí y no ser parte de este absurdo planeta.

Hector Ruiz-Ospina
Derechos reservados

martes, 18 de marzo de 2014

CRÓNICA MORTAL (CASO SIN RESOLVER)

CRONICA MORTAL
(Caso sin resolver)




Finalizaba Junio, pasaba del medio día cuando alguien hizo un llamado a la policía después de haber escuchado un estallido fuerte en una de las casas del vecindario, todo apuntaba la casa de la esquina donde vivía Jason, un joven de 17 años con su madre; ella debía de estar trabajando en esos momentos como lo hacía diariamente desde temprano en la mañana y hasta el ocaso, teniendo que estar su hijo solo casi siempre después de salir de su escuela. El joven no era muy social con sus vecinos y últimamente atravesaba un mal momento pues tres de sus amigos habían perdido la vida en circunstancias aún extrañas en el bosque a las afueras del condado, los vecinos hablaban de la situación pero nadie sabía a ciencia cierta lo que estaba pasando. La policía ingresó a la vivienda al no obtener respuesta a los múltiples llamados que el oficial al mando hizo desde afuera y por un tiempo prudente; una vez adentro inspeccionan la sala y sus alrededores y se detienen frente a la habitación de Jason, abren la puerta y lo encuentran tirado en el suelo rodeado de un charco de sangre que llegaba hasta las paredes y se podía leer una frase "me perteneces" la cual aún estaba fresca y chorreaba hacia abajo, el cuerpo extrañamente había experimentado una especie de combustión espontánea y al perecer explotó abriendo parte de su pecho. Junto al cuerpo del joven había una foto en blanco y negro y una pequeña libreta abierta donde éste había empezado a escribir sobre sucesos extraños acaecidos poco después de la muerte de su mejor amiga. Dicha libreta la encontré dentro de la evidencia del caso y hoy por primera vez develaré lo que Jason allí escribió en los últimos días de su vida...

Jueves 25 de Junio de 1998: Como me duele tu ausencia Karen, después de tu sepelio estuve mal, nervioso; todo hubiera sido diferente si no hubiéramos hecho el pacto...no hubieras muerto, me siento como la mierda. John ha estado enfermo y no se lo que le pasa, ya no quiere saber nada de mí.

Viernes 26 de Junio de 1998: John fue encontrado ahorcado en el baño de su casa, maldita sea, pasé por su casa y desde la ventana pude verlo demacrado y a pesar de que le grite para que me abriera, solo me miró y cerró la cortina. No se que pasa, tengo miedo, no quiero morir. Dios mió sácame de esto, me arrepiento de lo que hice. 

Sabado 27 de Junio de 1998: Alex jura haberte visto entre los árboles, ambos fuimos a tratar de deshacer lo que hicimos, el viento soplaba fuerte y por un momento nos pareció escuchar a alguien que se reía de nosotros, de regreso a casa un carro se quedó sin frenos y casi nos arroya. Alex y yo decidimos estar juntos y cuidarnos mutuamente. Mamá no sabe nada, creo que no se lo diremos.

Domingo 28 de Junio de 1998: No aguanto más, Alex tomó el cuchillo de la cocina e intentó matarme, tuve que defenderme él estaba como loco, de pronto cortó su propia lengua y habló como Karen después de amputarla, me dijo que sería el siguiente y que me esperaba en el infierno. Tuve que enterrar el cuerpo de Alex en el patio, no paraba de sangrar, llevo muchas horas sin dormir, he pensado seriamente hablar con mi mamá y pedir ayuda. Mañana tengo una cita con el pastor cristiano y es posible que el me ayude en esto, ruego a Dios que así sea.

Lunes 29 de Junio de 1998: Una foto cayó del techo y luce como Karen, está borrosa y cada que la toco me duele la cabeza, parece antigua y mis dedos se untan de sangre, ya voy a ir en busca del pastor y en la noche hablaré con mi madre.

Lo siguiente que se supo fue el estruendo y posteriormente la policía dentro de la casa levantando el cadáver de Jason.  Yo entré después de que ellos se habían ido y pude quedarme con el diario. No se supo que fue lo que hizo con sus amigos para merecer su destino pero para ese momento ya todos se habían llevado el secreto a la tumba. Yo, en cambio, guardé la extraña foto...

Hector Ruiz-Ospina
Derechos reservados





lunes, 17 de marzo de 2014

TRAVESÍA EN EL TAPÓN DEL DARIÉN

TRAVESIA EN EL TAPON DEL DARIEN



La novela autobiográfica “Travesía en el Tapón del Darién” narra los acontecimientos que le ocurrieron al autor durante el mes de febrero del año 2008 en la selva conocida como: El Tapón del Darién, ubicada en la frontera entre Colombia y Panamá. 
Héctor vive las experiencias más fuertes y significativas de su vida motivadas por el amor. Con un plan ideado y aunque no muy profesional, comienza un recorrido hacia México teniendo a Panamá como primer destino, al cruzar la selva su guía es asesinado por la guerrilla colombiana mientras atravesaban una zona que al parecer era explotada para extraer minerales. En un acto desesperado, se lanza cordillera abajo quedando herido, sin comida ni medicinas y sorteando peligros inimaginables. Vivió etapas de inconsciencia y alucinaciones durante las noches ya que temía ser atacado por algún animal. Los días siguientes se convirtieron en una batalla por sobrevivir cuando fue capturado por miembros del ejército panameño quienes le atacaron brutalmente. Acusado de guerrillero y narcotraficante vive los peores días de su vida a punto de ser ejecutado. 
El final de la novela es apasionante, una historia que es el resultado de un sueño, una mezcla de amor y locura. Todo por Isabel, una psicóloga mexicana que conoció por internet quien transformaría su vida para siempre y a quien buscaría a toda costa, aún con las limitaciones de dinero y el estigma de ser extranjero, con el amor como único estandarte y un plan alocado para intentar cruzar Centroamérica hasta llegar a México.

E-book disponible en Amazon, Kindle, Apple, Smashwords.
Gracias por permitirme entrar a sus vidas a través de mis líneas...

Hector Ruiz-Ospina

sábado, 15 de marzo de 2014

BUSCANDO A ANGELA Parte VII (Lucrecia, la puta más triste)

BUSCANDO A ANGELA
Parte VII
(Lucrecia, la puta más triste)



En algunos casos el dolor experimentado en ciertas etapas de la vida hace que las personas creen una barrera de sentimientos bloqueando, inclusive, cualquier manifestación de nobleza y siendo este mecanismo el que les permite sobrellevar la vida y las circunstancias a las que esta los lleva. Angela estuvo muriendo por dentro los días siguientes a su perdida y en ocasiones fantaseaba con su bebe, como si este estuviera con ella, la locura se apoderaba de ella y a pesar de su corta edad estaba teniendo que crecer rápidamente. No volvió a saber de Victor y tal vez fue mejor así, sin embargo su destino estaba siendo guiado al sufrimiento en mayor escala y en beneficio de quienes no tienen el más mínimo atisbo de conciencia sino que por el contrario, ven en el tráfico de mujeres un negocio prospero que crece en todas las esferas del planeta y que consume los sueños más puros de todo aquel a quien ellos tocan.
Pasaron doce meses ya desde ese fatídico día en que Angela descubrió toda aquella farsa y en donde descubrió la verdadera naturaleza de el hombre del que se había enamorado pese a ser su secuestrador y a quien desgarraría con sus propias manos si tuviera frente a ella. 

Lady ville, Belice...

Angela había sido llevada a Belice cruzando de Nicaragua hacia Honduras para posteriormente ser sacada en avioneta usando la isla de Sandy Bay, Víctor había cobrado cierta cantidad de dinero para venderla a una célula de proxenetas mexicano-americanos que manejaban una extensa zona a lo largo de la costa atlántica y esta, a su vez, se conectaba con una red de tráfico mundial que suplía la alta demanda de personas a todos los continentes. En este nuevo lugar donde fue recluida Angela, compartía su habitación con una chica joven, de unos 20 años, lloraba todo el tiempo acurrucada en la esquina del cuarto en donde atesoraba botellas de vidrio de diferentes productos y los cuales contaba cada que tenía tiempo, sus rasgos eran finos y se podían notar a pesar de golpes y laceraciones que le propinaban cada que compraban un rato con ella, pues era muy alta y rubia llamando la atención de aquellos ejecutivos que buscaban realizar sus más bajas fantasías... 
-Lucrecia, te buscan, levántate rápido...- abre la puerta un hombre y la tomó por el brazo, -no quiero, suéltame- ella se sacude y lloriquea pero el hombre no la suelta y le da un bofetón que la deja atontada y se pone de pie. La saca del cuarto y cierra la puerta, del otro lado está su verdugo y este al verla se acerca a ella y acaricia uno de sus pómulos, -no llores pequeña, la pasaremos tan bien como la última vez, te traje unas cuantas botellas más para tu colección-, sonríela toma por el cuello y la conduce al cuarto contiguo y cierra la puerta, inmediatamente se escucha un fuerte estruendo y seguidamente el grito de lucrecia, posterior a esto se escucha como si el hombre la castigara con un látigo y después de unos cuantos gritos su voz empieza a apagarse, Angela logra ver por una de las hendiduras de las viejas paredes como el hombre desnuda a la mujer rasgando parte de su camisa, posteriormente la penetra con violencia y a medida que la sacude la toma del cabello y escupe en su cara. El acto es brutal y despiadado hasta el punto de ocasionarle heridas internas en su vagina produciendole una hemorragia que culmina con el climax del hombre quien tomando de la misma sangre se la impregna en la cara a la mujer y la envía con fuerza contra la pared. 
De regreso a la habitación, corre hasta su esquina y empieza nuevamente a contar las botellas sin parar de llorar y con sus ropas rasgadas, Angela se acerca a ella tratando de consolarla, -ya pasó todo, no te preocupes...-, Angela pone su mano sobre su hombro y la mujer se levanta con furia golpeándola en su cabeza con una de las botellas, -NO ME TOQUES!!!-, Angela sale disparada hacia un extremo de la cama y queda semi inconsciente, Lucrecia empieza a estallar todas las botellas en el suelo esparciendo los vidrios a su alrededor, posterior a esto los arrastra con sus manos creando un pequeño montículo sin percatarse de que sus manos están ensangrentadas y con heridas profundas, luego trepa a un pequeño armario y observa a Angela, -hoy seré libre por fin Angela- da un salto y se deja caer sobre el montón de vidrios filosos cortándola mortalmente, desgajando sus partes y abriéndole heridas que exponían sus órganos, su sangre salia a borbollones y mientras esta se retorcía su vida la dejaba para siempre. Angela intento auxiliarla pero no fue posible, se arrastro hacia ella como pudo pero ya nada se podía hacer, Lucrecia, la puta triste ha partido...  

Hector Ruiz-Ospina
Derechos reservados

martes, 11 de marzo de 2014

SUEÑOS EN ROJO, NUESTRA UTOPÍA

SUEÑOS EN ROJO
Nuestra Utopía





Una vez más, es sol de la mañana te arrebata de mis brazos y nuestra historia se detiene. Cada paso, cada uno de mis suspiros se pierden en la inmensidad mientras te llamo a gritos y no respondes, solo existes en mis noches y en esa realidad latente en que vivimos...
Aquella banca junto al mar, en donde tu estabas sentada aquel atardecer, ese mágico ocaso en el que nuestras miradas se cruzaron, aún está allí sin importarle la lluvia, muda y llena de recuerdos, de ti...de ambos. Por un momento dudé en hablarte, sabía en mi interior que tu habías visto a través de mis ojos y en mi alma ya habías encontrado algo que te faltaba, que siempre estuviste buscando. Yo, en cambio tardé un poco más para verte después de mirarte, mis ojos no percibieron la magia en ese instante y continué pateando la arena, tu -sin embargo- me mirabas perderme en la lejanía preguntándote si el destino me llevaría de vuelta a ti o si mi presencia solo fue algo efímero como la banalidad del momento. Tu imagen creció en mi cabeza y ya para cuando mi alma trascendió mis pensamientos me sentí como un tonto y volví mis pasos atrás, necesitaba cerciorarme de "que" eras tu realmente, porqué estuviste allí sentada mientras nadie más lo hacía, cruzándote en mi vida y buscando ser una excusa en mi estúpida carrera de inconsciente. Desde ese día formas parte activa en mi y es allí en donde nos encontramos y nos enamoramos cada noche, solo los dos, sin límites...una y otra vez; nuestras miradas se unen y se entrelazan sin parpadear, aunque no me dices nada, mis ojos aprendieron a traducir tus palabras en silencio y te sigo soñando...
Mi realidad ahora eres tu y el día solo es un espacio vacío en el que tu no estás, he vuelto a la playa cada tarde buscando verte de nuevo y no te encuentro, te busco entre la gente de la ciudad y solo escucho ruido, trato de discernir tus pensamientos y el momento en que te vuelva a ver pero no llegas. 
Hace cinco días pude verte de nuevo mientras conducía mi carro, tu cruzabas la calle que queda justo enfrente de la playa y de seguro estarías esperándome en la vieja banca hasta lograr verme y yo no podía dejarte ir esta vez, tenía que ir hasta tu banca y decirte que siempre nos pertenecimos, que ya ambos nos habíamos encontrado, necesitaba recordar tus besos y el olor de tu piel, tu larga cabellera negra envolviendo nuestros cuerpos, te necesitaba de verdad. Por primera vez me sentí libre y lleno de felicidad, perdí el control y resbalé al querer frenar mi carro; el tracto-camión hizo lo suyo pero era demasiado tarde y tan solo tuve el destello de tus ojos segundos antes de que los míos se cerraran. Ahora me doy cuenta, por eso te extraño tanto, me han conectado a algunos aparatos, han robado mi tiempo contigo, ya no puedo soñarte...me obligan a quedarme pero yo quiero correr hacia ti...mi pequeña...sácame con tu poder libera mi alma y vayamos juntos en el susurro de la madrugada. Quiero seguir soñandote en rojo.     

Hector Ruiz-Ospina
Derechos reservados

lunes, 10 de marzo de 2014

EL EXTRAÑO MUNDO DE JOHNNY BANANAS (Maat) Parte III

EL EXTRAÑO MUNDO DE JOHNNY BANANAS
(Maat)
Parte III



...Antes de haber sometido a los intrusos, Johnny decide tomar una de sus ropas y cambiarse por sugerencia de Maat -su nueva cómplice- puesto que sería menos perceptible afuera y tuvieran mayor opción de huir; aún no entendía del todo lo que estaba aconteciendo pero sabía de antemano que debía hacer caso a la mujer, raramente sentía una afinidad por ella que le permitía confiar y seguir todas sus instrucciones.
Maat toma el arma de uno de los hombres y antes de que Johnny reacciona, le asesta un disparo a cada uno en sus rostros ennegreciendolos al instante y haciendo que una extraña luz azul los recorriera de la cabeza a los pies, salía humo de sus cuerpo y sin dudarlo introduce su mano en el vientre de uno de ellos y extrae un pequeño circuito dejando al descubierto una mezcla entre vísceras, cables y algo de sangre. Posteriormente hace una pequeña incisión en las cienes de ambos y deja al descubierto una lamina delgada electrónica que emitía colores, las desprende y las arroja al piso para pisotearlas. 
Como pueden salen a la calle y el ruido de la explosión había llamado la atención de unas personas, Maat toma la mano de Johnny y la pone en su cuello -dile a la gente que perteneces al "núcleo" y que me has arrestado por infringir el código-, Johnny la toma por el cuello pero al estar cerca de la gente no sabe que hacer, -pe...pero-, las personas no dejan de mirarlos, -diles estúpido "Ragún"...no quiero que me lleven al núcleo, ayudenme por favor-, las personas comen el señuelo y continúan su camino pero deben huir lo más pronto posible antes de que los demás miembros del núcleo noten la ausencia de los dos Raguns y envíen nuevos emisarios a investigar. Por primera vez Johnny tiene contacto con el exterior, siente unos leves cambios en el ambiente y en la flexibilidad de su cuerpo, su peso es levemente más liviano y el oxigeno que respira más denso; las personas portaban unas extrañas vestimentas y todos mostraban una palidez acompañada de una total inexpresión en sus rostros. Al rededor de su casa se erigían unas cuantas montañas y cerca a ellas unas enormes edificaciones que parecían ilógicas en su construcción pero que a pesar de su primera impresión, se mantenían en pie, todo era discordante con lo que Johnny conocía la noche anterior y solo fue hasta que llegaron adentro de una especie de bosque cuando éste se detuvo y la debilidad lo hizo caer. -Por favor...dime lo que esta pasando- desde el suelo observa a Maat pero esta continúa caminando,   -no te detengas, debemos continuar- retrocede hasta él y lo toma de un brazo, -vamos, no perdamos tiempo, si nos atrapan todo esto no tendrá sentido-, Johnny se reincorpora y continua. -Se que tienes muchas preguntas pero por ahora debemos ponernos a salvo, ya habrá tiempo para hablar- Maat saca un dispositivo de su bolsa y lo activa, inmediatamente este se despliega y un espectro de luz simula el terreno y posterior a esto ella lo conduce hacia el lugar escogido. -El casco que llevas en tu cabeza aísla la señal de tu radar, así que mantenlo puesto mientras llegamos a la zona neutral y te desmagnetizamos- , Johnny mira a su alrededor y no encuentra vegetación abundante, no hay sonidos de animales y la tierra luce un tanto ocre; no muy lejos y en un enclave entre las rocas se logra ver una construcción y de ella se expande una especie de circunferencia transparente, difícilmente perceptible y que mantiene al lugar por fuera de las señales magnéticas. Unos metros antes de llegar, Maat toca su oído y dice unas palabras que hacen que la barrera desaparezca; en el mismo momento un rayo que viene detrás de ellos logra dar en la espalda de ella derribándola en el acto, se retuerce en el piso y empieza a hablar incoherentemente, de su pecho sale humo y esta vez Johnny la ingresa cargada traspasando la linea, el Ragun se dirige hasta ellos. -Vamos, vamos, dí la palabra...activalo- Johnny toma su cabeza y le da unas cachetadas esperando que reaccione, ella luce aturdida y no responde. De la casa salen dos hombres más que corren hasta donde están ellos y activan el campo antes de que el guardián intente cruzarlo, uno de ellos le dispara con un arma más grande despidiendo un rayo de luz amarillo con azul y posteriormente el guardián es pulverizado mientras el otro apunta un arma contra johnny, Maat está aturdida todavía y lucha por volver en sí, levanta una de sus manos frente a sus compañeros, -no, no le dispares, el es...-. Demasiado tarde...el hombre ha disparado...


Hector Ruiz-Ospina
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sábado, 8 de marzo de 2014

BUSCANDO A ANGELA Parte VI

BUSCANDO A ANGELA
Parte VI




(Una pequeña niña juega en medio del bosque, se escuchan risas y voces de otros niños pero no se ven, Angela corre y se esconde de árbol en árbol; la bruma no permite ver mucho al rededor y las ramas aún gotean el agua de la lluvia que acababa de pasar...de pronto, unas cuantas siluetas se asoman a lo lejos sin definirse a quien pertenecen mientras una mano sale desde adentro de la tierra y toma un pie de Angela)

Angela despierta desesperada e intenta ponerse de pie, inmediatamente siente un intenso dolor de cabeza que le impide levantarse y vuelve a caer, mira a su alrededor y al fondo logra ver a dos personas hablando entre sí. El lugar parece como una especie de laboratorio improvisado, el piso es de tierra y frente a ella, un viejo escritorio con un botiquín a medio abrir sobre el, a su lado derecho en un buró, unas cuantas gasas ensangrentadas y también una variedad de pastillas. Todo estaba en desorden y los hombres al percatarse de que Angela ya había recuperado el conocimiento deciden acercarse a ella, el hombre viejo le examina sus pupilas y mira su herida en la parte de atrás de su cabeza; segundos después, hace un ademán al otro hombre y éste sale disparado entendiendo el mensaje del "Doctor".
-¿Qué ha pasado muchacha, cómo te llamas?- preguntó el hombre mientras continuaba examinándola.
-Ya me siento mejor señor...- Angela quiso levantarse, -déjeme ir por favor-. El hombre sonríe y le agarra su barbilla -ni siquiera puedes caminar pequeña-, da unos pasos y se voltea hacia ella -estarás unos días más aquí antes de que puedas irte-. Angela siente mucho dolor no solo en su cabeza sino en la mayor parte de su cuerpo, aún está mareada por el medicamento y en ocasiones siente como si la habitación se moviera por sí sola. El Doctor le acerca un vaso con agua y ella lo recibe, lo toma y vuelve su cabeza sobre la almohada, mira el techo por un momento, es como si recordara los últimos acontecimientos y sintiera dolor, sus ojos se enrojecen y las lágrimas brotan, lentamente estos empiezan a cerrarse y antes de darse cuenta, se desvanece.
La cabaña que sirve como consultorio es un lugar cerca al que estuvo Angela los últimos meses y en donde permaneció por lo largo de su estancia al lado de Víctor. La zona es rural y de difícil acceso transitable únicamente por aquellos quienes tienen sus terrenos de cultivo o de animales, por esta razón es casi imposible el transito de turistas o personas que quieran llegar hasta ese lugar y por tal motivo, casi imposible que Angela hubiera podido escapar.
Afuera del cobertizo se escuchan las voces de tres hombres, Angela reconoce a Víctor y como puede se levanta de la camilla, se dirige hacia la ventana que está cerrada sin hacer ruido, en su corto recorrido logra ver a través de una puerta que conduce hacia otro cuarto, dos mujeres acostadas en una cama cada una, ambas están sujetas por medio de esposas y se mantienen inconscientes por medio de alguna especie de suero que cuelga de un escaparate y que les es introducido en sus venas. Angela no entra, solo observa y continua su camino hacia la ventana para darse cuenta de lo que está pasando...
-Es posible que en unos tres o cuatro días más ya esté lista- dice el doctor a Víctor. -perfecto, entonces continuaré con lo planeado- responde Víctor al Doctor y lo toma por el hombro alejándose del otro hombre y acercándose un poco más hacia la casa, justo cerca de la ventana por donde Angela los mira por una pequeña abertura...-y...¿cómo va el otro asunto?- le pregunta mientras caminan, ya para esto Angela puede escucharlos claramente. -No te preocupes, le hemos practicado el legrado y respondió muy bien, afortunadamente el feto no estaba muy grande- el Doctor sonríe y Víctor se muestra complacido con la noticia, -perfecto, entonces todo ya está listo, pronto vendrán por la "perra"...- 
Angela no puede creer lo que acababa de escuchar e inmediatamente agarra su vientre y mete su mano entre sus calzones, ahora puede darse cuenta de lo que le acababan de hacer con ella, su mano sale ensangrentada y en medio de la conmoción la lleva hasta su cara tiñéndola de rojo. -NOOOOO-, el intenso grito puede escucharse casi en todo el bosque, Angela nuevamente cae al suelo, su mirada se nubla...

Hector Ruiz-Ospina
Derechos reservados

miércoles, 5 de marzo de 2014

MALDITO DUENDE (Alux) Episodio I

MALDITO DUENDE
(Alux)
Episodio I




Toda leyenda, Todo mito tiene su inspiración no solo en el folclor de cada cultura, sino en lo más recóndito de su propia historia y es, en ese aspecto, donde difiere -en cierto modo- en cada una de las experiencias suscitadas en torno a lo paranormal. Desde la antigüedad han existido esas manifestaciones maléficas que buscan a toda costa el reclutamientos de todas aquellas "almas" en busca de consuelo o simplemente las elegidas por las criaturas demoníacas y que se empeñan en destruir generando conflictos espirituales y reafirmando su presencia para luego apoderarse del espíritu de la víctima ocasionándole la muerte . Usted será testigo de una muestra fehaciente de realidad demoníaca que tuvo lugar a inicios de la década de los ochenta  en un poblado de Jalisco donde quedó marcada la huella imborrable del "maldito duende" quien a su paso dejó terror y desolación. Esta vez la realidad se vio superada por la ficción y nadie, absolutamente nadie olvidará lo que pasó; aquí está la historia...

En un lugar ubicado a las orillas del lago de Chapala en Jalisco y que fue por mucho tiempo lugar sagrado para los indígenas lugareños, quienes por medio de sus ofrendas a diversos Dioses imploraban por ayuda llevándole infinidad de regalos que depositaban en las aguas para quedar enterradas, detenidas en el tiempo, unos cuantos -con otros fines- buscaban los favores de otros entes diabólicos y que se encargaban de traer consigo "poderes" perversos a todo aquel que lo deseara. Muchos años más tarde y después de cambios de múltiples factores, tanto el terreno como la población, se habría paso en medio de la modernidad y el deseo de evolución en un mundo cambiante; el lago era visitado -esta vez- como centro de recreación y sitio de pesca además de un lugar muy concurrido en los fines de semana por residentes y extraños que acampaban y compartían experiencias a orillas del lago. 
Una de esas noches y mientras unas personas que habían llegado de una ciudad vecina nadaban ebrios en las heladas aguas sin importarles las recomendaciones de las autoridades de no hacerlo; además de las personas que viven cerca  y que comentan de muchos que se han metido y jamas salieron o simplemente se ahogaban. Las personas en medio de risas y canto chapoteaban cerca de la orilla y un joven -el que llevaba la botella- se iba adentrando en las aguas huyendo de los otros quienes se la querían quitar, de pronto dio un paso y se hundió en las aguas perdiéndose por unos pocos segundos y emergiendo nuevamente con un extraño paquete envuelto en una tela algo raída con una cuerda de cáñamo, al principio todos reían y continuaban la fiesta mientras el hombre intentaba secar en la fogata lo que había encontrado debajo del agua. La curiosidad de todos era mucha y optaron por cortar la fibra que envolvía el objeto y al momento de desdoblar el pedazo de trapo, el pequeño jarro de arcilla resbaló de entre sus manos estrellándose en el suelo quebrándose en el acto y dejando una extraña mezcla de lodo como con un esqueleto de rata y otras diminutas cosas que no fue posible identificar, inmediatamente el fuerte olor entró por la nariz de algunos de ellos provocandoles vómito inmediato y un fuerte dolor de cabeza; el aire empezó a soplar con fuerza generando olas que se estrellaban muy cerca de los jóvenes e intempestivamente empezó a llover. Una carcajada macabra y no muy fuerte se escuchó dentro del lago y el hombre -quien fue el primero en tomar el objeto- cayó al suelo esclavo de una convulsión...

Hector Ruiz-Ospina
Derechos reservados

lunes, 3 de marzo de 2014

OCURRIÓ UNA VEZ...EN LA MONTAÑA Parte II

OCURRIÓ UNA VEZ...EN LA MONTAÑA
Parte II





Despertamos a la mañana siguiente sin saber en qué momento acabó todo, tanto Natalia como yo no entendíamos realmente lo que habíamos acabado de vivir ni mucho menos lo que sucedió después, el hecho es de que los dos recordábamos plenamente los sucesos de la noche anterior  y por algún motivo nos quedamos dormidos hasta que el sol salió. Esa mañana regresamos a la casa cargados de una extraña energía que nos mantuvo despiertos todo el día, tenía muchas inquietudes sobre lo que viví y lo que faltaría por ver, en cierto modo me sentí privilegiado. Aún teníamos 3 días más antes de nuestra siguiente cita en la montaña y decidimos pensar muy bien a quienes llevaríamos al encuentro, esa noche nos dormimos un poco tarde para poder dar inicio temprano en la mañana a las visitas de quienes -nosotros habíamos decidido- estarían allí con nosotros, pensamos que a pesar de que muchos de nuestros amigos creen en esta realidad no serían lo suficientemente aptos para presenciar un evento de este tipo y es por esto que elegimos solo con quienes estrechamente hemos creado un vínculo más cercano. Afortunadamente todo salió como estaba planeado y ya para el atardecer teníamos el total de personas para acudir a la cita, ese mismo sábado al anochecer nos reunimos todos en casa de uno de nuestros amigos para tratar temas referentes al encuentro y afinando detalles cruciales para que todo se diera sin contratiempos.
Por fin llegó el tan esperado domingo y después de reunirnos en nuestro punto de encuentro empezamos a alejarnos del pueblo para adentrarnos en la montaña, eran aproximadamente las 6 de la tarde y todavía nos quedaba una hora máximo de luz, nos tardaríamos una hora y media o tal vez dos y una vez en el lugar debíamos esperar hasta las 10 de la noche que era la hora en que seriamos contactados, todos subíamos a buen ritmo y casi no hablamos, mi corazón iba acelerado desde que empezamos a caminar y Natalia subía a mi lado, agitada igual que yo y con el deseo en sus ojos de saber lo que pasaría,  todos compartíamos el mismo sentimiento y el ansia de saber nos hizo llegar al lugar en tiempo record. Una vez allí era cuestión de esperar la hora acordada y todos decidimos acostarnos en el pasto mirando las estrellas en el cielo y el inmenso firmamento que centelleaba, imaginando cual de tantas luces sería la que llevaba consigo a los extraterrestres que veríamos esa noche. Transcurrían los últimos cinco minutos y los ánimos en el grupo empezaron a elevarse, todos deseábamos verlos ya y algunos creían ver algún cambio en el cielo presumiendo que eran ellos pero no, estábamos siendo víctimas de la desesperación y ya empezábamos a impacientarnos hasta que por fin todos coincidimos en ver una luz que se aproximaba en el horizonte y en nuestra dirección, yo empecé a sudar mientras le agarraba la mano a Natalia, ella me dijo que el momento había llegado y todos los demás se mantuvieron mirando al cielo casi sin parpadear, la nave ahora era visible y todos pudimos observarla cuando paso sobre nuestras cabezas lentamente, pudimos ver unas luces en el centro de ella y el extraño sonido a nuestro alrededor, por fin se detuvo y se posicionó a casi un metro del suelo exactamente igual que la vez anterior, el metal se “deshizo” al momento de que salían 3 de seres de rasgos similares al exterior y se dirigieron a nosotros pero esta vez sin la luz enceguecedora que producía el primer visitante que había visto, ya empezábamos a experimentar la extraña fuerza sobre nosotros, dos de ellos se acercaron primero y empezaron a hablarnos telepáticamente pero el último se quedó atrás mirando a su alrededor y ya estando a pocos metros de nosotros decide regresar rápidamente cuando una fuerte explosión sacudió un costado de la nave, esta despegó velozmente dejando atrás a dos de sus tripulantes y apareciendo de la nada un grupo de hombres armados quienes golpearon y sometieron a los 2 visitantes y a las demás personas que estaban con nosotros, usaban aparatos extraños y transmitían en algún tipo de lenguaje codificado y haciendo presencia casi en el acto una especie de helicóptero en el cual fueron ingresados algunos de mis amigos e Natalia, todo fue muy rápido y no pude darme cuenta de lo que sucedía a mi alrededor hasta que un golpe en la nuca nubló mi conocimiento.
            He despertado en alguna parte, en una habitación donde todo era blanco, estaba en una camilla y a mi alrededor había una serie de aparatos médicos, detrás de la ventana del cuarto podía ver a dos hombres y una mujer, ellos me miraban y hablaban entre sí mientras escribían en una tabla, no me explicaba lo que estaba haciendo en aquel lugar y solo deseaba salir, pocos segundos después ingresaron al lugar uno de los doctores y dos militares quienes aseguraban que yo no recordaba nada pero que aun así sería mantenido bajo custodia por algún tiempo, no sé qué ha pasado con Natalia ni con cada uno de los otros con quienes estaba, ni tampoco con los seres extraterrestres, hago un esfuerzo por sentarme pero no puedo, me sentía muy débil y traté de hablar, el militar observó mi reacción y me preguntó sobre lo que había sucedido la noche anterior, mi voz respondió en forma errada, no era lo que estaba pensando ni lo que deseaba decir, desconocía lo que me dominaba,  mis movimientos y reacciones eran absurdas e involuntarias, una gran parte de mi había abandonado mi cuerpo y este estaba siendo habitado por algo más poderoso que tomaba el control sobre mis palabras y movimientos dejándome en un espacio sin salida, la lucha en mi interior hizo que fuera diagnosticado con paranoia severa y puesto en una de las clínicas mentales de la ciudad. Ha de ser algún tipo de droga la que me tiene metido en el limbo sin posibilidad de salir, todos ignoran en donde me encuentro ahora, empiezo una batalla por tratar de descubrir lo que ha sucedido conmigo y con los demás, tengo que escapar…

Hector Ruiz-Ospina
Derechos reservados

PREMIO DARDOS


PREMIO DARDOS





Este gran premio me ha sido concedido por parte de Estela Caruso y su Blog http://jaeltete.blogspot.com 
en reconocimiento de los valores personales, culturales, éticos y literarios. 
Se elegirán quince bloggeros para entregarles este premio. 

LA INSIGNIA FUE CREADA PARA PROMOVER LA HERMANDAD ENTRE LOS BLOGGEROS.

1. Incluir foto de la insignia.
2. Mencionar el Blog que te premió.
3. Nominar 15 Blogs.

MIS NOMINADOS SON:

http://fenixinmortal64.blogspot.com
http://cuentosdeterroryprofesiasalejandra.blogspot.com
http://letrasllaneras.blogspot.com
http://entremontonesdelibros.blogspot.com.es
http://lunesalalluvia.blogspot.com.es
http://suspiraenvioleta.blogspot.com.es
http://todossomoslaleche.blogspot.com
http://elgran8talconegro8ausente.blogspot.com
http://vidalibrosmusicayvino.blogspot.com
http://pezplata.blogspot.com
http://sombriabelleza.blogspot.com
http://historia-dero.blogspot.com
http://diarioindependencia.blogspot.com.es
http://el-rincon-de-ejbennet.blogspot.com.es
http://rosalde.wordpress.com

Eternas gracias a Estela Caruso.
Felicidades a mis nominados...aún queda mucho más por escribir.

Hector Ruiz-Ospina

domingo, 2 de marzo de 2014

BUSCANDO A ANGELA parte V

BUSCANDO A ANGELA
Parte V





14 meses después...
Aún en Nicaragua, Angela y su raptor se instalaron en la cabaña propiedad del amigo de éste y debido a que el asesinato del otro secuestrador trajo inmensos operativos a la zona por parte de diferentes miembros del mismo cartel y que buscaba por todos lados al par de fugitivos, estos se mantuvieron ocultos en zona rural mientras la búsqueda cesaba o por lo menos el hombre ya no presintiera peligro alguno. 
Durante todos esos meses Angela y Víctor -su secuestrador- mantuvieron una buena relación puesto que, en esas circunstancias era mutuo el deseo de permanecer con vida y pasar desapercibidos con los pocos lugareños que tenían sus granjas en las cercanías. Todo esto sumado a las palabras de aliento que Víctor le inyectaba a la joven constantemente y que la hicieron -de cierto modo- confiar en él, fue factor decisivo para que ella empezara a creer en sus palabras, como primera medida, y posteriormente a sentir muestras de amor. Pues el hecho de que él le permitiera enviar una carta a sus padres cada mes, hizo que confiara en casi todo lo que él le decía.
Los primeros días en aquel cobertizo fueron muy molestos para ella ya que la humedad y los mosquitos le propiciaron una fiebre que se convirtió en vómito y la debilitó hasta el punto de casi morir; Víctor, por su parte salió en busca de algo de medicina y de regreso llegó con una anciana y un montón de yerbas, y al cabo de unas cuantas infusiones de diversos té, la joven recobraba sus fuerzas.
Al inicio Angela siempre se mostró temerosa y aterrada con lo que le estaba pasando pero su tremenda resistencia y coraje la fueron haciendo más fuerte aún de lo que ya era, aunque estaba en plena adolescencia no se derrumbó y cada uno de sus días buscaba la manera de escapar sin conseguirlo, pero ella era consciente de que la oportunidad llegaría cuando ella menos lo esperara. Un día de lluvia, ya después de que se encontraba recuperada, Víctor preparó algo de comida para ambos, a Angela le resultaba extraño el hecho de que el hombre que la había secuestrado y alejado de su familia la llenara de atenciones y se preocupara por ella; en su cabeza existía confusión y solo fue hasta el anochecer de ese día cuando descubrió que estaba enamorada de él.
Víctor, esa noche sacó una botella de vino que tenía guardada y le invito una copa a Angela, ella aceptó y empezaron a hablar de diferentes temas, poco después de unos minutos Víctor se le acercó a Angela para besarla y ella correspondió, ambos se desnudaron y él acariciaba su cuerpo, ella temblaba y su piel se erizaba cada que el rosaba su lengua en ella, sus pequeños senos ya mostraban la ardiente pasión con que ella deseaba sentirse mujer. Angela era inexperta y esto hizo que descubriera poco a poco su sexualidad, por primera vez era penetrada y las sensaciones de aquel momento la hicieron despertar a un mundo que hasta ese entonces era desconocido para ella.
Unos meses más tarde, estaba Angela -como de costumbre- escribiendo una carta a su familia y al terminar de redactarla busca a Víctor para entregársela y que él la deposite en la oficina de correo de ida al pueblo; Víctor no responde a su llamado y ella lo busca en toda la casa, entra a un cuarto que sirve para guardar cosas que ya no se usan y a través de la ventana logra verlo entre los árboles como si intentara cazar algún animal, ella retrocede y sin querer empuja una caja que estaba antes de la puerta y que al momento de caer se abre dejando al descubierto un montón de cartas, las mismas que Angela había estado escribiendo todo ese tiempo y que Víctor le dice que le envía a sus padres...
-No puede ser...ahora ya entiendo porque me decía que no dijera donde estaba...- Angela se acurruca y levanta una a una de las cartas y empieza a llorar. -Maldito, cómo fue posible...- Estaba totalmente decepcionada. En un momento de desesperación, Angela toma algunas cosas con ella y decide escapar aprovechando que Víctor se encuentra al otro extremo de la casa, sin ser vista toma la ruta hacia el norte y cuando está relativamente lejos de la cabaña empieza a correr. Lagrimas, desesperación y el puño de cartas sin entregar es todo lo que ella lleva consigo mientras huye velozmente de Víctor. El terreno está húmedo y sus zapatos están llenos de tierra, ha resbalado varias veces pero ella no se detiene, frente a ella solo unos cuantos árboles la separan del camino donde posiblemente podrá pedir ayuda; se detiene y toma aire, antes de dar el siguiente paso un golpe en la cabeza la hace caer y desmayarse...

Hector Ruiz-Ospina
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