Libro
Presentado en la 25ª Feria Internacional del Libro de Guadalajara 2011.

domingo, 2 de marzo de 2014

BUSCANDO A ANGELA parte V

BUSCANDO A ANGELA
Parte V





14 meses después...
Aún en Nicaragua, Angela y su raptor se instalaron en la cabaña propiedad del amigo de éste y debido a que el asesinato del otro secuestrador trajo inmensos operativos a la zona por parte de diferentes miembros del mismo cartel y que buscaba por todos lados al par de fugitivos, estos se mantuvieron ocultos en zona rural mientras la búsqueda cesaba o por lo menos el hombre ya no presintiera peligro alguno. 
Durante todos esos meses Angela y Víctor -su secuestrador- mantuvieron una buena relación puesto que, en esas circunstancias era mutuo el deseo de permanecer con vida y pasar desapercibidos con los pocos lugareños que tenían sus granjas en las cercanías. Todo esto sumado a las palabras de aliento que Víctor le inyectaba a la joven constantemente y que la hicieron -de cierto modo- confiar en él, fue factor decisivo para que ella empezara a creer en sus palabras, como primera medida, y posteriormente a sentir muestras de amor. Pues el hecho de que él le permitiera enviar una carta a sus padres cada mes, hizo que confiara en casi todo lo que él le decía.
Los primeros días en aquel cobertizo fueron muy molestos para ella ya que la humedad y los mosquitos le propiciaron una fiebre que se convirtió en vómito y la debilitó hasta el punto de casi morir; Víctor, por su parte salió en busca de algo de medicina y de regreso llegó con una anciana y un montón de yerbas, y al cabo de unas cuantas infusiones de diversos té, la joven recobraba sus fuerzas.
Al inicio Angela siempre se mostró temerosa y aterrada con lo que le estaba pasando pero su tremenda resistencia y coraje la fueron haciendo más fuerte aún de lo que ya era, aunque estaba en plena adolescencia no se derrumbó y cada uno de sus días buscaba la manera de escapar sin conseguirlo, pero ella era consciente de que la oportunidad llegaría cuando ella menos lo esperara. Un día de lluvia, ya después de que se encontraba recuperada, Víctor preparó algo de comida para ambos, a Angela le resultaba extraño el hecho de que el hombre que la había secuestrado y alejado de su familia la llenara de atenciones y se preocupara por ella; en su cabeza existía confusión y solo fue hasta el anochecer de ese día cuando descubrió que estaba enamorada de él.
Víctor, esa noche sacó una botella de vino que tenía guardada y le invito una copa a Angela, ella aceptó y empezaron a hablar de diferentes temas, poco después de unos minutos Víctor se le acercó a Angela para besarla y ella correspondió, ambos se desnudaron y él acariciaba su cuerpo, ella temblaba y su piel se erizaba cada que el rosaba su lengua en ella, sus pequeños senos ya mostraban la ardiente pasión con que ella deseaba sentirse mujer. Angela era inexperta y esto hizo que descubriera poco a poco su sexualidad, por primera vez era penetrada y las sensaciones de aquel momento la hicieron despertar a un mundo que hasta ese entonces era desconocido para ella.
Unos meses más tarde, estaba Angela -como de costumbre- escribiendo una carta a su familia y al terminar de redactarla busca a Víctor para entregársela y que él la deposite en la oficina de correo de ida al pueblo; Víctor no responde a su llamado y ella lo busca en toda la casa, entra a un cuarto que sirve para guardar cosas que ya no se usan y a través de la ventana logra verlo entre los árboles como si intentara cazar algún animal, ella retrocede y sin querer empuja una caja que estaba antes de la puerta y que al momento de caer se abre dejando al descubierto un montón de cartas, las mismas que Angela había estado escribiendo todo ese tiempo y que Víctor le dice que le envía a sus padres...
-No puede ser...ahora ya entiendo porque me decía que no dijera donde estaba...- Angela se acurruca y levanta una a una de las cartas y empieza a llorar. -Maldito, cómo fue posible...- Estaba totalmente decepcionada. En un momento de desesperación, Angela toma algunas cosas con ella y decide escapar aprovechando que Víctor se encuentra al otro extremo de la casa, sin ser vista toma la ruta hacia el norte y cuando está relativamente lejos de la cabaña empieza a correr. Lagrimas, desesperación y el puño de cartas sin entregar es todo lo que ella lleva consigo mientras huye velozmente de Víctor. El terreno está húmedo y sus zapatos están llenos de tierra, ha resbalado varias veces pero ella no se detiene, frente a ella solo unos cuantos árboles la separan del camino donde posiblemente podrá pedir ayuda; se detiene y toma aire, antes de dar el siguiente paso un golpe en la cabeza la hace caer y desmayarse...

Hector Ruiz-Ospina
Derechos reservados

2 comentarios:

  1. Excelente!!! Un giro inesperado y un final abierto lleno de intriga...daba para continuar leyendo. La música que acompaña le da una magia especial. Felicitaciones ESCRITOR

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    1. Aún queda mucho más de Angela para nosotros...gracias por tu comentario.

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