Libro
Presentado en la 25ª Feria Internacional del Libro de Guadalajara 2011.

jueves, 24 de abril de 2014

ECOS MORTALES

ECOS MORTALES



...Los diagnosticados con paranoia y delirios de diversos tipos eran llevados a las habitaciones del ala B en donde permanecerían en tratamiento a base de medicamentos traídos de Suiza. Mientras que los otros, en su gran mayoría con desordenes severos de personalidad y grandes desequilibrios, tenían que ser extraídos de la sociedad ya que eran considerados una amenaza potencial incluso para sus familias, algunos de ellos sin hogar o aparente lugar de origen vivían en los campos aledaños a las provincias donde llevaban una vida irracional y con comportamientos totalmente antinaturales, lo que los convertía en seres repudiados y excluidos de la misma vida y temidos por casi todos los lugareños.
Transcurría el año 1798 y en aquel poblado al este de California sucedió un evento que sembraría el terror no solo en la población sino en casi todo el país: Dos hombres de unos 30 y 35 años respectivamente habían llegado al poblado y nadie sabía sobre su procedencia, además de que vestían prendas extrañas y hablaban en lengua extraña. A los pocos días de su llegada, inexplicablemente la misteriosa desaparición de unos niños alarmó a los aldeanos quienes inmediatamente acusaron a los nuevos visitantes del hecho, nadie pudo probar su culpabilidad y a pesar de que no les permitieron acercarse al pueblo, las desapariciones continuaron pero esta vez no solo fueron otros niños sino también las de tres mujeres adultas. Todo sucedió de manera misteriosa y a pesar de que toda la gente estuvo vigilando las calles y sus alrededores, todo fue en vano y ni las autoridades tenían una razón convincente para justificar las perdidas. Fue entonces cuando dos de los pobladores armados de escopeta decidieron adentrarse en la zona boscosa y tratar de dar con el lugar donde vivían los hombres para descartar de que ellos hubieran secuestrado a los desaparecidos o que incluso los tuvieran en algún lugar encerrados. Luego de dos horas de intensa búsqueda pudieron percatarse de un hilo de humo que se elevaba frente a ellos y por encima de la copa de los árboles, unos pasos adelante divisaron un viejo covertizo entre los matorrales y sigilosamente se acercaron hasta encontrarse a unos metros de la puerta, En ese mismo instante uno de los hombres sale de la cabaña con un hacha ensangrentada y se dirige unos metros de frente y se para junto a una zanja cubierta de lodo, para ese momento el olor a putrefacción es muy notorio y la gran cantidad de moscas que sobrevuelan el hueco con fango les hace pensar que, efectivamente ellos tienen algo que ver con las desapariciones y ambos deciden encararlos sin darles tiempo de huir. Uno de ellos encañona al sujeto que esta afuera mientras el otro rodea la cabaña en busca del otro que al parecer se encuentra adentro, el hombre con la escopeta le grita para que salga pero es inútil, nadie responde. Cuando éste termina de dar la vuelta a la casa se une a su amigo y juntos amarran de pies y manos a uno de los sospechosos y lo aseguran a un árbol mientras abren la puerta para ingresar; el olor adentro es demasiado nauseabundo y tan pronto cruzan la sala se horrorizan al ver partes de cuerpos y cabezas colgados desde el techo en ganchos de carnicería, unos cuantos de ellos estaban desollados y la sangre corría en todo el lugar. Al fondo una de las mujeres que había desaparecido colgaba de un costado, penetrada por una de las puntas pero aún no estaba muerta y corrieron a ella para tratar de desengancharla, uno de ellos la sostuvo en sus hombros mientras el otro intentaba de zafarla, en ese momento el crujir de las tablas del suelo denota la presencia de alguien más pero antes de reaccionar, el golpe seco de un hacha se incrusta en la espalda del hombre que sostiene a la mujer aventándolo al suelo y matándolo casi instantáneamente, con un machete que llevaba en su otra mano le dio un golpe certero a la mujer cortandole el cuello en un primer intento, desprendiéndose su cuerpo en espasmos mientras llegaba al suelo. El otro hombre aterrado apunta el rifle hacia el sujeto y le dispara en el pecho y lo desploma dejándolo herido de muerte. Como puede consigue ayuda de más personas y entre todos sacan a los hombres de allí, una vez en la plaza del pueblo, muchos deseaban que fueran colgados, otros pedían la muerte en la hoguera, mientras que otros tantos pedían una muerte más atroz. Al final se decidió llevar a los hombres a la clínica mental en donde servirían para unas pruebas de tipo médico que se llevarían a cabo por esos días y que, aunque aún no estaban autorizadas, servirían al médico para sus experimentos. 
El más joven de ellos fue llevado a uno de los cuartos que servía de enfermería y después de sujetarlo el médico rapó su cabeza y abrió una parte de su cráneo, el hombre estaba consiente y gritaba de dolor, el doctor penetró una de sus pinzas y extrajo una pequeña porción de su cerebro y el paciente se quedó callado en el acto, casi mareado y medio adormilado, segundos después, el doctor le dijo unas cuantas palabras y le metió el pedazo a su boca mientras este lo masticaba. El doctor estuvo casi 6 horas con el hombre hasta que murió y fue desmembrado para estudiar sus partes mientras que el otro fue llevado a otra sala en donde se le hicieron unos experimentos de presión en su cabeza que terminó por explotarle enfrente de los que allí estaban. 
Al cabo de unos cuantos días los demás enfermos que permanecían allí empezaron a encolerizar y a mostrar síntomas de violencia, los que operaban el lugar perdieron el control y todos fueron atróz mente asesinados y devorados en parte por los enfermos quienes, después de huir sembraron el terror en la aldea llevándola casi al exterminio total. Nunca se llegó a saber sobre el final de los paciente o hacia donde se fueron y el pueblo quedó vacío y sirvió para recrear la historia más brutal del lugar en donde el dolor y la muerte imperó sin piedad.

Poco más de 200 años después...

El avance de las nuevas generaciones hizo que aquella terrible historia fuera sepultada por el progreso y las edificaciones que minaron los antiguos campos que una vez fueron fértiles y que ahora sirven de vivienda a miles de personas se erigieron con la esperanza del desarrollo, muchas carreteras que comunican a los poblados con las ciudades y una que otra escuela y centros de recreación fueron también levantadas para llegar a todos los ciudadanos. 
Muchos de los jóvenes que debían viajar a la ciudad para tomar clases en la universidad fueron los primeros en ingresar al nuevo centro educativo que construyeron a las afueras del condado y en donde todos aspiraban graduarse en las diversas carreras que allí ofrecían. Al cabo de dos años el centro estaba casi lleno y los estudiantes ya se perfilaban como unos grandes profesionales en el futuro próximo. Una tarde de aquellos días algunos estudiantes encontraron en una de las canchas de basket a dos jóvenes tirados en el piso llenos de sangre, estaban muertos y entre los árboles vieron lo que les pareció dos sujetos harapientos y sin ojos que se esfumaron entre el bosque...
A partir de ese día, la tranquilidad del lugar se vio interrumpida una vez más...

Hector Ruiz-Ospina
Derechos reservados

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Entradas Anteriores

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...