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Presentado en la 25ª Feria Internacional del Libro de Guadalajara 2011.

sábado, 5 de abril de 2014

LA PROMESA VIVIENTE (GRIAL)

LA PROMESA VIVIENTE
(GRIAL)



"Enseñen a todos los nuevos discípulos a obedecer los mandatos que les he dado, y tengan por seguro esto: Que estoy con ustedes siempre, hasta el fin de los tiempos."
Mateo 28:20

A través de los siglos y en medio de múltiples tergiversaciones en torno al "Grial" se ha manipulado y acomodado de manera premeditada el verdadero significado de lo que encierra esta gran realidad y que constituyó uno de los grandes eventos y por ende, más significativos de la historia del cristianismo en todos sus aspectos. En un principio se dijo que el Grial habría sido un "recipiente" usado en la última cena y en el que José de Arimatea habría recogido parte de la sangre y líquidos emanados del costado de Jesús, al momento de ser perforado por la lanza del centurión. En torno a esto se entretejieron innumerables teorías en las que se involucraron intereses de todo tipo y que buscaron -como primera medida- ocultar el verdadero significado de los hechos, metaforizando la realidad la cual posteriormente acomodarían a su antojo y que serviría como estandarte para justificar la imposición de las prácticas religiosas.
El pacto (Grial) al cual hacía referencia el "Maestro" en muchas de sus charlas con todos aquellos cercanos a él y que mantuvieron fieles a sus palabras no era para nada "divino" sino más bien terrenal, un pacto de sangre -de su sangre mortal- pero no de la derramada en la cruz, sino que esta se multiplicaría sistemáticamente y perduraría hasta nuestros días, un hijo directo de Jesús. Obviamente resulta demasiado difícil de aceptar una realidad de este tipo y esto es normal ya que existieron y han existido demasiadas teorías que lo rechazan tajantemente y en ocasiones ridiculizan todo aquel quien intente demostrar otra teoría, pero la historia habla por si sola y es en este camino en el que me dispongo a dar mi propia teoría de lo que en realidad sucedió, tomando como base escritos antiguos y la historia misma como verdad innegable. Tal vez mis palabras hieran a aquellas mentes ortodoxas o que no aceptan otra verdad más que la que han aceptado de corazón y no es mi interés cambiarla. Habrán algunos otros quienes le encuentren sentido a mis palabras y en un sentido total encuentren concordancia con sus propias ideas y admitan en todo o en parte el gran legado que "El hijo del hombre" nos dejó hasta hoy y desde aquel entonces...
Esto es lo que la historia dice:
Como primera medida es imperativo resaltar el hecho de que la primera Biblia escrita fue en lengua griega y tomada de textos apócrifos redactados en su mayoría en Arameo arcaico los cuales posteriormente sufrieron mutilaciones considerables y que terminaron -primeramente- siendo adaptados como una historia romana desarrollada políticamente, siglos después sufrieron una acomodación a su antojo por parte del emperador Constantino utilizando la cruz como estandarte para justificar la incursión a otros países y la aniquilación de todo aquel que rehusara ser fiel a los principios critiano-romanos logrando expandir los territorios en aquella época.
Cabe resaltar que todo cuanto conocemos en la actualidad y que conforma nuestro "sistema" no siempre ha sido igual sino que por el contrario, la precariedad de muchos aspectos previos y posteriores a la época de Jesús marcaron una sociedad desigual en donde la mujer carecía de derechos, negándosele todo tipo de educación y pasando a formar parte activa dentro de los vienes del hombre que imperaba en todo lugar, es decir, estaba escrito desde la "ley de Moises" de que toda mujer nacía siendo pecadora y si se le instruía en la ley, esto generaría que el diablo habitara en ella con más poder, así que la mujer como tal formaba parte de los bienes materiales de la casa a la que pertenecía pasando a ser un objeto testamentario. El hecho de que Jesús predicara la igualdad y que permitiera que la mujer formara parte activa en los intereses nacionalistas del país y que -además- les instruyera no solo en las escritoras sino también en el apostolado, resultaba descabellado para todos aquellos radicales y ortodoxos que procuraban mantener una sociedad delimitada por la ley y este aspecto fue decisivo para que muchos desde ese entonces lo desearan muerto.
Los antiguos textos (Evangelios) hablan de aglomeraciones de personas que seguían al maestro y que en concordancia a sus nuevas ideas aceptaron las recomendaciones de él siendo las mujeres como base fundamental del cristianismo, para propagar todo cuanto acontecía mientras seguían al maestro. También se sabe que los apóstoles de Jesús no fueron solamente doce (Siendo esto manipulado por los romanos) sino miles y miles de hombres y mujeres quienes propagaban constantemente y en todas las ciudades vecinas sobre cada milagro y cada una de las enseñanzas de verdad y amor de la que fueron testigos todos ellos.
Era imposible que aquel Galileo que profesaba sobre la verdad y el amor no sintiera él mismo amor, más allá del sentimiento que lo unía con los mortales que le seguían a montones, y digo imposible ya que él jamas habló de una vida célibe o sacrificada por la fe de esta manera. Los apóstoles tenían sus esposas y ellas formaban parte activa en los asuntos familiares y como pilares de la fe y la verdad; el Maestro predicaba sobre la importancia de la pareja en la estabilidad de "todo" y por tal motivo, el número de apóstoles y seguidores aumentaba con el paso del tiempo llegando a él gente de muchos lugares y en su mayoría mujeres quienes habían venido escuchando sobre este hombre. 
Jesús antes de empezar a predicar en su tierra había viajado a algunos lugares al lado de José (su padre terrenal) en donde habría aprendido diferentes artes, lenguas y dialectos permitiendole así entenderse con gente de tierras lejanas, obteniendo mayor relevancia y preocupación frente a los eruditos y maestros de la ley que a diario buscaban la manera de ridiculizarlo frente a las multitudes que a él acudían. Por este motivo es fácil y a la vez complicado reconocer a muchos de los personajes que influyeron en los escritos confundiéndose en ocasiones con otros o dandosele atribuciones a algunos más sin ser realmente la persona en mención; es por esto que encontramos en las escrituras el nombre de Juan-Zebedeo, Simón -de Sirene, María -Magdalena, etc. Esto se debe a que el primer nombre era ciertamente común siendo su única diferencia el lugar de origen o el nombre de su padre y que formaba parte de su apellido o punto a reconocer. Una de las mujeres cercanas a Jesús y que en muchas ocasiones causó polémica fue María Magdalena ya que las escrituras la definen como una prostituta, una mujer impura la cual Jesús le perdonó sus pecados y que generó muchísima más discordia entre sus fervientes opositores. Otras personas han atribuido -falsamente- de que la misma mujer tuvo que ver sentimentalmente con Jesús y que hasta la convirtió en su esposa, esto obviamente no se puede probar y no es más que un error aceptable por todos aquellos quienes ven viable una relación entre ambos y que la historia misma los llevó a tomar esta conclusión.
Se sabe que muchas mujeres que venían de Egipto, Nazareth, Galilea e incuso romanas formaban parte activa del grupo de los seguidores de Jesús y particularmente entre ellas había una mujer proveniente de Magdala y su nombre era María siendo esta la mujer a la que hago referencia al inicio de mis letras y que sería la elegida -el recipiente- y que llevaría la sangre de cristo en su vientre, el hijo de Jesús. 
Al momento de ser crucificado el Maestro, su tío (José de Arimatea) reclamó su cuerpo para ser depositado en una tumba de su propiedad obteniendo el permiso por ser miembro del sanedrín, en caso contrario, su cuerpo y el de todo aquel sentenciado y crucificado no tenía el derecho ser enterrado sino que por el contrario sería arrojado desde un barranco en donde los cuerpos eran devorados por los buitres y animales. Los ánimos estaban ardiendo ya que la resurrección de Lázaro antes de Jesús ingresar a Jerusalen tenían tanto a romanos como a saduceos a punto de la desesperación y era evidente ya que este milagro a la vista de la gran Jerusalen ponía a tambalear el gran negocio entre romanos y saduceos-fariseos que imperaba en aquel entonces, Lázaro debía desaparecer o ser aniquilado bajo la amenaza de ser poseído por el demonio y antes de que esto pasara él y toda su familia huyó a Egipto. Por su lado, y pocos días después de la resurrección de Jesús,  le encarga a José llevar a María y a su futuro hijo hacia Alejandría donde nacería el bebe y en donde ambas estarían a salvo y se cumpliría el pacto de amor y sangre con aquellos a quienes el les entregó todo. Unos años después él mismo (José) las llevaría hacia Britania o la Galia que en ese entonces formaba parte de las tribus celtas y que actualmente es conocida como Francia, Bélgica y Suiza, perdiéndose allí todo dato o referencia sobre Sara, la hija directa de Jesús y que todos esperaron hasta verla llegar.

"El que tenga oidos, que oiga"

Hector Ruiz Ospina
Derechos reservados 

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