Libro
Presentado en la 25ª Feria Internacional del Libro de Guadalajara 2011.

martes, 17 de junio de 2014

GLADIADOR (SANGRE, SUDOR Y PASIÓN)

GLADIADOR
(SANGRE, SUDOR Y PASIÓN)




El Ludus se había llenado de nuevos gladiadores que habían llegado de Capua, provenientes de diferentes poblados, unos cercanos y otros traídos de lugares más lejanos a donde el Cesar ya había impuesto el poderío letal de su imperio que se expandía con cada campaña, estos nuevos hombres llegaban como reposición a las múltiples bajas que había sufrido el Lanista dueño de la arena en las batallas y que constantemente servía para complacer no solo los deseos de funcionarios del senado sino los que también diezmaban las mujeres, esposas de los mismos romanos sedientas de sexo y orgías de todo tipo que disfrutaban con el derramamiento de sangre de los hombres más débiles, conservando los más viriles y sanos para sus propósitos personales en las interminables noches de lujuria. 





Uno de esos esclavos originario de la Galia se convirtió en el preferido por una de las esposas del pretoriano que estuvo de visita en casa del lanista por aquellos días, su objetivo era promover a algunas casas de gladiadores que se encargarían de engalanar con sus actos de muerte al famoso coliseo que se encontraba en el corazón de Roma y con el motivo de la re apertura del mismo, donde se buscaba la distracción de la gente de los discursos republicanos de algunos senadores que buscaban la disolución del imperio.
El gladiador galo había logrado una serie de preferencias por parte de la esposa del lanista y unas cuantas mujeres más influyentes, además de su destreza con la espada sobre la arena; era una especie de "júpiter" romano y muchas veces llamado por las mujeres como la reencarnación de Priapo, él las llevaba al éxtasis total en sus ritos sexuales en los que era el predilecto de todas, incluso de las más pervertidas. El galo había fijado su mirada en una de las hijas del amigo de su amo y perteneciente a la guardia pretoriana, ambos se habían enamorado en una de sus incursiones en secreto al cuarto donde este dormía y en donde compartían las noches interminables más sexuales y placenteras de toda su existencia, ella apenas pasaba de sus 18 años y la calidez de su cuerpo y suavidad de sus senos enloquecieron al gladiador que no dudaba en someterla a sus encantos muy por encima de las pretensiones de la mujer del lanista, aún sabiendo que su sangre correría si era sorprendido poniendo una mano sobre la joven mujer. 




Las mujeres iban y venían en su cama y muchas incluso llegaban a mitificarlo y viajaban territorios extensos solo para percatarse de lo que las demás mujeres contaban de él y obviamente no dudaban en poseer al esclavo-gladiador y llevarse consigo una muestra del poderío del galo seductor y guerrero. Su vida giraba en torno a la voluntad de todos los que estaban a su alrededor convirtiéndolo en un objeto de deseo interminable, batallas en la arena y sexo en la cama y en donde fuera, al comienzo todo parecía tener sentido pero con el tiempo en su cabeza se fijaba la idea de obtener su libertad y poder casarse y tener una familia, la joven chica compartía con él ese gran sueño y en ocasiones hablaban sobre ese momento, imaginaban una vida alejada de la arena y de todo lo que este tenía que pasar para poder continuar con vida. Con el paso de los días ella le propuso huir de la arena con la ayuda de unos cuantos amigos que estaban dispuestos a colaborar, ella pagaría unas cuantas monedas de oro e intercedería con su padre para otorgar una serie de favores en secreto a los que le ayudaran, la idea acrecentó la ilusión del galo y desde ese momento se propuso en planear el momento en el que abandonaría el ludus y escaparía junto a la mujer de su vida hacia tierras lejanas donde ambos formarían una unión y en donde ella misma abandonaría su condición de romana para vivir libre de títulos y beneficios que le eran cedidos por medio de su padre.
ya estaba próximo el día en que todo se daría para que él dejara ese lugar y la joven le daba unas instrucciones importantes para después de que saliera de la casa del lanista, afuera lo esperaría un caballo y ropa de soldado para que pudiera avanzar hasta el lugar en el que le esperaría uno de los cómplices encargado de llevarlo hasta las afueras de la ciudad donde la joven lo esperaría para juntos emprender un camino desconocido hasta ese entonces. 
Ninguno de los dos sospechó la presencia de la esposa del lanista quien se apostó justo detrás de la puerta donde logró escuchar lo que planeaban, después de que la joven se marchó, ella se escabulló entre las sombras pero no habló sobre esto con su esposo sino que planeo una manera de vengarse de quien -ella creía- le merecía respeto y lealtad.




Al día siguiente la mujer citó a la joven para que se vieran y tomaran un baño con pétalos de rosa juntas, antes de que esta partiera con su padre a Roma y tuvieran una despedida por todos los días en que esta fuera su huésped de honor en la casa y que no olvidara la amistad que ambas habían cultivado. Antes del medio día ella mando a traer al galo y en el momento de tenerlo frente a ella, se abalanzó sobre él y de un solo tirón le quito su greguesco, dejando su miembro expuesto, de inmediato ella abrió su vestido y en medio de una sutileza imperfecta le ordenó al galo que la penetrara, este accedió y ambos se encendieron en medio de una sincronía que la hacía gemir de placer, en medio del acto la joven se aproximaba y se detuvo antes de cruzar las cortinas de lienzo semi transparente, la mujer del lanista logra verla por uno de los extremos y de inmediato interroga al galo antes de que la muchacha entrara, ella le insinúa sobre su atracción sobre la joven y a la vez le advierte lo que pasaría si él osara tocarle un pelo siquiera; el gladiador se muestra indignado y sin darse cuenta de la presencia de la chica empieza hablar contra ella, incluso la ofende al momento de llamarla niña malcriada y asegurando que tan solo la mujer del lanista es la única mujer con la que él desea hacer el amor. La chica del otro lado da un paso atrás y después de dejar rodar una lagrima por su mejilla se devuelve destrozada y totalmente desilusionada.
El día de la fuga empieza normalmente en la arena y la ausencia del señor del ludus, además de unos cuantos soldados le dan la tranquilidad al galo e intuye que todo marcha de acuerdo a lo planeado, poco después de las 9 de la mañana recibe la señal por parte de uno de los amigos de la joven, aprovechando que los demás gladiadores se encuentran entrenando y que el Doctore está dirigiéndolos, reúne unas cuantas cosas y cruza los primeros portales que le separan de la calle y a su libertad, una vez llega al lugar donde le espera el caballo lo sorprende uno de los pretorianos escondidos entre los matorrales quien lo golpea hiriéndole de muerte con su gladius, la chica montada en otro caballo se acerca a él y con una señal al soldado ordena su detención, después de esto se marcha al galope.
El galo la observa alejarse mientras llora en silencio, con su acto ha ganado su propia muerte y entre llanto y sangre en la boca grita el nombre de su amada quien no escucha sus lamentos.
El ludus se tiñe de sangre...un gladiador se dispone a partir...




Hector Ruiz-Ospina
Derechos reservados
Imágenes propiedad de STARZ (Original series)




No hay comentarios:

Publicar un comentario

Entradas Anteriores

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...